martes, 12 de septiembre de 2017

RETROSPECTIVA 1969-2017- RUIZ MONSERRAT




El lunes, 11 de septiembre, y en la sala de exposiciones de la Biblioteca de Aragón, la Asociación Aragonesa de Amigos del Libro presentó la exposición del artista zaragozano José Manuel RUIZ MONSERRAT "Retrospectiva 1969-2017", comisariada por Eugenio Mateo, presidente de la AAAL

El acto estuvo presidido por el Director Gerente de la Biblioteca, Alberto Lafarga, que habló de la excelente relación entre la Institución y Amigos del Libro que se prolonga desde hace más de 25 años, y la colaboración que mutuamente se dedican. Agradeció poder servir de escenario a esta exposición que ofrece al público de la Comunidad la oportunidad de conocer la trayectoria de un artista con un estilo absolutamente personal. Dio las gracias al comisario por el desarrollo de la muestra y al artista por su trabajo, así como a los asistentes por su presencia.

A continuación, Eugenio Mateo, habló de las circunstancias de realizar esta retrospectiva y su interés por exponer las obras de un largo periodo de creación de un pintor que definen y resumen toda una trayectoria dedicada al Surrealismo tratado con una lírica Figuración desde la búsqueda de la paz de su paraíso personal, su Nirvana. Confesó que no fue tarea fácil habida cuenta que Ruiz Monserrat es autor de más de 500 obras, y deseó que sea un paso más en el reconocimiento de un artista, pintor, dibujante, escultor y poeta, que se ha mantenido fiel a un estilo onírico que nace en él, y con él.

Manuel Perez Lizano, ex-presidente de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte y autor de la monografía: "José Manuel Ruiz Monserrat:Realidad soñada", habló de la vertiente poética del autor y como vive la pintura desde una postura basada en la espiritualidad. Leyó un poema de Ruiz Monserrat publicado en uno de sus dos poemarios.

Cerró el artista, Ruiz Monserrat para agradecer el apoyo y la asistencia.

Entre los invitados pudimos ver a miembros de la Junta Directiva de la AAAL: Fernando Gracia Guía, José Maria Serrano y Ángel Hernandez Mostajo; al escritor Fernando Ainsa; pintores como Paco Rallo, Guillermo Cabal, Ricardo Lamenca, Alejo Garcia, Miguel Angel Arrudi, Carmen Casas, Mercé Bravo, Mariela Gª Vives, Julia Reig, Miguelón Sanz, Berta Lombán, Pilar Gutierrz Beiré, Juan Luis Borra, Pilar Catalán, Edrix Cruzado, Eva Paz; empresarios como Jaime Macipe, Juan Monserrat y familiares de Ruiz Monserrat; amigos como Cristina Marín Chaves, Mª Jesús y Blanca Perez Marco, Clara Clavo, Javier Sanz, Arlene Sales, etc. etc. 

Manuel Perez Lizano, Eugenio Mateo, Albeto Lafarga y J.M. Ruiz Monserrat.          foto R. Lamenca                  Palabras de Alberto Lafarga
Intervención de Eugenio Mateo. Detrás, sentado, Fernando Ainsa

Intervención de Manuel Perez Lizano


Agradecimientos de Ruiz Monserrat




Departiendo con Alberto Lafarga

Guillermo Cabal, Paco Rallo, Perez Lizano, JM Ruiz Monserrat y Eugenio Mateo       foto R. lamenca

José Manuel, Paco Rallo, Ricardo Lamenca y Guillermo Cabal




martes, 29 de agosto de 2017

ACTIVIDADES DE AMIGOS DEL LIBRO PARA SEPTIEMBRE



ACTIVIDADES AMIGOS DEL LIBRO


PROGRAMACIÓN DE ACTIVIDADES DE AMIGOS DEL LIBRO. SEPTIEMBRE 17




Lunes 11- Inauguración de la exposición de pintura de RUIZ MONSERRAT : "Retrospectiva 1969-2017".  19.30 en la sala de exposiciones de la Biblioteca de Aragón.

Martes 12- Conferencia del  profesor y escritor RICARDO SERNA: "Masonería y masones en la narrativa del Padre Coloma". 19,30 salón de actos de la Biblioteca de Aragón.

Viernes 22.- Presentación del número 2 de la revista "El eco de los libres" editada por el ATENEO JAQUÉS y dirigida por Marcos Callau.19.30 salón de actos de la Biblioteca de Aragón.

Martes 26 - Conferencia audiovisual: "Edith Piaf y Mikis Theodorakis cantaron a los amantes de Teruel
FRANCISCO JAVIER AGUIRRE. 19,30 salón de actos de la Biblioteca de Aragón

domingo, 30 de julio de 2017

jueves, 29 de junio de 2017

EL CLIK Nº 17 YA EN LA RED CON SU CARGA DE BUENA FOTOGRAFÍA





EDITORIAL

Todavía con la resaca de acontecimientos recientes, una nueva entrega del Clik.  Hace la número 17 y cuando llegue a tu pantalla, aún se podrá visitar la III Exposición El Clik en la Biblioteca de Aragón; para una cabecera onomatopéyica, absolutamente amateur, pero llena de contenidos interesantes, no está mal. Nada de mal, teniendo en cuenta que algunos invitados nunca serán premiados con el Pullitzer (no por validez de sus trabajos, sino por carecer de padrinos) ni que su director tampoco lo será,      (por la misma razón), de la Sección de Contenidos del MOMA. Estamos de acuerdo, pues, en que colaborar en el Clik no presupone que los méritos vayan a  hacernos figurar en la Galería de Ilustres, en todo caso, es puro divertimento. Un divertimento que no debería dar alas a alardes innecesarios. Colaborar en el Clik nos divierte, como le divierte a este editorialista estrujar su cerumen en cada entrega, como le divierte a Miguelón Sanz emplear casi todo su tiempo libre en esta aventura, como debería divertir a todos y cada uno de los colaboradores fotógrafos ver sus fotos en una publicación que no busca batir records ni ofrecer fama.

¿Y qué mosca le ha picado a este escribidor que garabatea tonterías en esta revista de fotografía? Se destila de sus letras un retazo de ironía, él también es fotógrafo, bueno, no pretende ser el nuevo Lord Snowdon, en todo caso intenta ser coherente. Somos puros y simples aficionados. Captamos instantes que no le importan a casi nadie y eso ya merece la pena de ser vivido. Los grandes, los maestros, lo son por ese punto de humildad que les da la grandeza. No han de convencer de nada. Simplemente, viendo sus imágenes, el aprendiz válido de serlo descubre el mensaje sutil que huye de grandilocuencias y Photoshop  para plasmar la realidad que bulle en los principios, en los conceptos, en la discreción ajena a focos y parabienes. Se debería intentar atrapar la sencillez de lo magnífico, más que nada porque no somos nada, en todo caso, motivo de conversación en tertulias de bajo rendimiento.

Viene todo esto a destacar que estuvieron muy bien los actos de presentación del libro Visiones del Clik y la inauguración de la 3ª Expo El Clik. Ambos tuvieron el esfuerzo y dedicación especial de alguno— pero eso va incluido en el “sueldo”— al margen de que salvo cuatro participantes, los demás tuvieran el detalle de ignorar esos esfuerzos, pero no de criticar un fallo técnico al que no puede buscarse culpable. Quizá alguien se crea tan importante como para no valorar que un espacio expositivo como el de la Biblioteca esté a su libre disposición.  No debemos perder la buena perspectiva. Ni de dónde venimos, y sobre todo, a dónde vamos.

Volvemos, hecho el paréntesis, a la nueva revista El Clik. Un artista invitado, al que personalmente tengo ocasión de seguir desde hace tiempo y en el que aprecio una decidida evolución: Nacho Gilli. Su abstracción resulta muy fotogénica, si se me permite la hipérbole.  Como fotógrafos invitados traemos a  Amada Terradillos y Antonio Gracia; junto a ellos, trece autores, algunos habituales,como Teo Félix, Julio Marín, Rafael Urchaga, Eugenio Mateo y Luis Castañeda,  con una propuesta caleidoscópica y sugerente donde se toca lo divino, lo humano… y lo animal.  Como cúspide, un verdadero maestro, José Verón Gormaz, Premio Nacional de Fotografía y poseedor de ese olfato especial de los grandes cuando tratan lo pequeño. Su reportaje, sus fotos carentes de artificio, son una lección de sabiduría. Tener a Verón Gormaz en el Clik es un lujo que nos honra.

Muchas gracias a todos por seguirnos y especialmente a los colaboradores; mantener nuestro recado es importante:
¡Ha salido El Clik! ¡El Clik nº 17! Pasen y vean


                                                                                                       Eugenio Mateo 
                                                                                             Coordinador  literario El Clik

Enlace a la revista:

lunes, 19 de junio de 2017

TAMBIÉN EN EL PARNASO, LAS NINFAS SON PURA FANTASIA.



Poesía eres tú, y en el borde incandescente de tu fuerza se reflejan los pinos rodenos y los riscos del monumento de la historia de una tierra que acoge a una diáspora viajera de poetas, cada uno distinto, reacios a la clonación, arrastrando el fardo liviano de una locura trepidante y pacífica; cada uno con su motivación de extender con su palabra el reclamo de atención, huérfanos de cobijo entre los propios, malditos, ridículos para los enterradores de sueños, mendigos de un destino de rimas y de risas, ignorados por los cautos y los previsibles, por los que carecen de memoria, por los  iluminados en su atalaya de endogamia.

Son poetas que vienen del calor para meterse de lleno en la caldera de las obsesiones, mucho más calurosa que los caprichos del tiempo (avisador de futuras catástrofes), inmunes a los aspavientos del sudor, ajenos a las reglas del común para decir en alto que, sin saber muy bien lo que defienden, se defienden con flechazos de rimas o de verso libre, que la palabra siempre lo fue hasta para los que ignoran el ritmo esencial en el poema.

Si todos tienen voz, algunos la siembran en su  huerto esperando que la sequía no  malogre la cosecha propia. Pensar en voz alta supone un compromiso aunque siempre hubo quien se refugió en la amapola para ponerse límites, incluso en el temor a que se olvide su naufragio en mares que no cubren ni siquiera las rodillas. El poeta tiene las ingles mojadas, no de deseo, sino de supervivencia en las corrientes que manan de grifos con la espita rota.

Si ser poeta es una opción como otra cualquiera, escribir poesía requiere de valor ante las críticas. Nada peor que los recalcitrantes del oráculo para decidir el valor de las actitudes, por mucho que a veces cueste, aunque nada peor, también, desconocer el propio significado que se filtra por la ósmosis imperturbable de los versos.

Nadie es juez de lo ajeno, no al menos hasta que esos nadie sean a la vez juzgados por los que juzgan con la alevosía que convierte a los sabios en ignorantes. Se ve entonces cuando es necesario olvidar lo precario para reconocer que el sol sale para todos, incluso para los poetas que lo son sólo por intentarlo. En el Parnaso, que se sepa, hasta las ninfas son pura fantasía.



Tres imágenes de la visita guiada al monasterio  (1)

(2)

(3)

Escenario del I Encuentro de poetas aragoneses


Jorge Amar y su esposa

Angel Guinda

Raúl Herrero con su familia

Con los rapsodas Luis Trébol y Jorge Amar
Grupo de poetas de Amigos del Libro: José Mª Serrano, Belén Gonzalvo, J.A.Monteagudo, Dolores Tolosa  y E.Mateo
Capitel románico del Claustro de San Juan de la Peña



Actuación del cuarteto Guanaroca
la chelista Dolos Miravete

Ricardo Usón

Blanca Langa

Amparo Sanz Abenia, organizadora

José Ángel Monteagudo


Marcos Callau, Angel Guinda y Trinidad Ruiz Marcellán

Estela Puyuelo

Angel Guinda recitando.  Foto Estela Puyuelo

Raúl Herrero recitando.  Foto Estela Puyuelo

                                                        Eugenio Mateo recitando          Foto Maria Antonia de Serrano                                                                              




Organizado por la Asociación Literaria Rey Fernando de Aragón
Colaboran:  Asociación Aragonesa de Amigos del Libro
                  Ateneo Jaqués
                  Asociación Aragonesa de Escritores



Fotos: Eugenio Mateo